
De la pasión a la tableta
Nuestra Historia
Flavie & Michel, fundadores de Chocorico

Matagalpa, Nicaragua
Cómo empezó todo
Todo comenzó durante un viaje a Nicaragua, cuando Flavie y Michel descubrieron las plantaciones de cacao de Matagalpa. Fascinados por la riqueza aromática de las variedades Criollo y Trinitario cultivadas en esta región volcánica de excepción, comprendieron que debían compartir este descubrimiento con el mundo.
De regreso en Francia, lo dejaron todo para dedicarse completamente a su pasión: crear chocolates artesanales de calidad excepcional, controlando cada etapa del proceso — desde la selección de los granos hasta la tableta final.

El Origen
Seleccionamos directamente nuestros granos Criollo y Trinitario de los agricultores de Matagalpa, Nicaragua. Una relación de confianza que garantiza un cacao de excepción en cada cosecha.

El Artesanado
Desde el tostado hasta el tabletado, cada etapa se realiza a mano en nuestro taller. Controlamos todo el proceso para ofrecerte un chocolate de calidad irreprochable.

La Pureza
Nuestras tabletas contienen solo lo esencial: cacao, azúcar de caña sin refinar, a veces leche. Cero lecitina, cero aromas artificiales. La pureza como filosofía.

El Compromiso
Comercio directo y justo, porque detrás de cada grano hay un productor. Nos comprometemos a una remuneración justa y una trazabilidad total, de la plantación a tu tableta.
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Nuestros Compromisos
Nuestros valores
Autenticidad
Cada tableta refleja el terruño de Nicaragua y el saber hacer artesanal de nuestro taller.
Trazabilidad
Del grano a la tableta, conocemos el origen exacto de cada ingrediente.
Pasión
Ponemos todo nuestro corazón en cada creación, para que vivas una experiencia sensorial única.
¿Por qué Chocorico?
El nombre Chocorico nació de la fusión de dos palabras: Chocolat y Rico. Es exactamente lo que queremos ofrecerte — un chocolate delicioso, auténtico, que rinde homenaje a los orígenes del grano.
Nuestro compromiso es simple: sin compromisos en la calidad. Trabajamos directamente con los productores de Matagalpa, garantizando una trazabilidad total y una remuneración justa para quienes cultivan este cacao de excepción.
